Cuando decidimos comenzar un negocio, la mayor parte de las veces, no nos vemos capacitados para comenzarlo en solitario por lo que preferimos la seguridad que nos da tener un socio. Normalmente solemos contar nuestra idea a alguien afín a nosotros y eso hace que una de esas personas a las que hayamos contado nuestra idea, termine por ser nuestro socio. Comenzar un proyecto con alguien que tiene la misma idea que nosotros no es suficiente, ya que el recorrido desde que tenemos una idea hasta que se transforma en negocio es complicado por lo que nuestro cofundador deberá tener una serie de cualidades necesarias que nos ayude a lograr el éxito en nuestra aventura empresarial.

1.Feeling. Esto es algo básico, debes elegir un cofundador con el que mantengas muy buena relación, con el que te sientas a gusto y seas tú mismo. Trabajaréis juntos muchas horas por lo que una buena relación es fundamental.

2.Activo. Debe ser activo física y mentalmente, alguien que siempre esté al pie del cañón, que aporte ideas, que tenga soluciones, iniciativa… esto no quiere decir que tu debas ser pasivo, sino que ambos os impliquéis por igual.

3.Experiencia. Estamos de acuerdo en que debemos dar una oportunidad a todo el mundo, pero comenzar un negocio no solo requiere nociones teóricas, un cofundador que aporte experiencia nos facilitará mucho las cosas. Que haya trabajado en varias empresas, en varios países, que haya vivido diferentes situaciones que le hayan hecho crecer como persona y desarrollar puntos de vista que a nosotros nunca se nos habrían ocurrido.

4.Habilidades complementarias. Si los dos tenéis las mismas habilidades, os seguirá faltando una parte que complete el puzle, seguiréis necesitando el asesoramiento de alguien externo. Lo ideal es que ambos os complementéis, por ejemplo, que uno sea bueno en la parte técnica del negocio y el otro en la parte comercial…

5.Red de contactos. El cofundador ideal debe ser un experto en “networking”, ser sociable y saber empatizar con las personas, debe saber moverse cómodamente entre personas de diferentes sectores y tener contactos de diferentes estatus en diferentes ámbitos. La frase que lo resume es “hay que tener amigos hasta en el infierno”. Cuando más contactos se tenga, más oportunidades se crearán para nuestro negocio.

6.Tiempo y dedicación. Un negocio requiere mucho tiempo, no solo tiempo de trabajo sino de planificación, proyección, mejoras, requiere que siempre estemos informados de las últimas novedades… siempre que sea posible, debemos buscar un cofundador que disponga de tiempo libre para dedicar al negocio. Esto es fundamental ya que muchas buenas ideas, se convierten en negocios fallidos por no haberle dedicado el tiempo suficiente. No caigas en ese error.

7.Creer en vuestra idea. Esta es la cualidad más importante. Parece algo obvio, pero lo habitual es que esa pasión inicial termine acabando en aburrimiento y desmotivación. Cuando surja un problema, un nuevo competidor, cuando necesitéis reinventaros y evolucionar… es fundamental que ambos sigáis amando la idea de la que surgió el proyecto, porque solo así conseguiréis superar todos los problemas que podáis encontrar por el camino.

Y recuerda… las personales más afortunadas del mundo son los emprendedores, porque ellos son los únicos que de verdad logran que su sueño se haga realidad. No dejes que tu sueño muera, no dejes de creer en tu idea.

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