¿Eres de las personas que se despiertan motivados y les apasiona su trabajo o por el contrario trabajas en algo que no te gusta y te desmotiva? Que todos tenemos que trabajar es un hecho. Pero no es lo mismo hacerlo motivado, creyendo en lo que haces y poniendo el 100% que hacerlo de forma mecánica y sin motivación ninguna.

Mantener la motivación en tu trabajo es fundamental por varios motivos:

  • Si no estás motivado no podrás dar lo mejor de ti. ¿Qué significa esto? Que si quieres progresar en tu trabajo, debes creer en lo que haces porque solo así estarás inspirado, creativo, serás productivo y podrás hacer grandes cosas. No podrás desarrollarte y crecer si no estás motivado.
  • Estar feliz en tu puesto de trabajo es vital ya que cada día lo pasas en el mismo lugar y con las mismas personas. Piensa que vas a estar en tu puesto toda una jornada por lo que pasar ese tiempo de la mejor forma posible es muy importante. Tener buena relación con tus compañeros y tu jefe, disfrutar en tu día a día, tener buen ambiente de trabajo, desear que sea lunes…

Cómo aumentar la motivación de tu equipo de trabajo

Si eres el líder de un equipo, mantener y aumentar la motivación de los trabajadores es una de tus misiones. Un trabajador motivado será más productivo, tendrá un alto rendimiento, contribuirá a mantener un buen clima laboral y se implicará por completo en los objetivos y metas de la empresa.

1.Valora su trabajo. No olvides recordarles que gracias a su esfuerzo y trabajo se han convertido en imprescindibles para la empresa. Que sin ellos no se conseguirían los mismos resultados.

2.Agradece el esfuerzo extra y recompénsalo. Si habéis pasado por un momento de tensión, de sobre carga laboral o habéis superado con éxito un problema, agradéceselo al finalizar. Que sientan que estás orgulloso del esfuerzo realizado y lo sabes valorar. Si un trabajador tiene un alto rendimiento de forma habitual y además cuando hay problemas realiza siempre un esfuerzo extra, recompénsale de la forma que sea. Si haces esto, siempre te asegurarás poder contar con él. En cambio, si alguien de tu equipo se esfuerza día tras día y nunca obtiene recompensa ni agradecimiento, perderá la motivación.

3.Estate pendiente del estado de ánimo de tu equipo. Pregúntales si se encuentran bien. Si detectas que algún empleado ha bajado el rendimiento o no está tan alegre como habitualmente, interésate por él. Todos necesitamos sentirnos cuidados y un trabajador que sienta que su jefe se preocupa por él más allá de lo laboral, sentirá mayor lealtad hacia él y hacia la empresa.

4.Si un trabajador comete un error, explícale cómo puede mejorar. Forma a tus empleados, enséñales a hacer lo que aun no saben. Que se sientan libres de poder preguntarte cuando no saben cómo hacer alguna tarea. Recálcales que con esfuerzo todo se puede aprender. Y sobre todo, que no olviden que todos somos humanos y que no pasa nada por equivocarse.

5.Cuando un trabajador sienta que no es capaz de realizar una tarea, demuéstrale que sí puede hacerla. Recuérdale porqué le contrataste, que vea que confías en él. Transmítele que estás completamente seguro de que logrará todo lo que se proponga.

“La confianza en ti mismo es el secreto del éxito”