El neuromárketing es la ciencia que estudia la reacción del cerebro a los estímulos de marketing. A través del tacto, de la percepción visual y de la percepción auditiva, estudia cuales son sus emociones y motivaciones. Aplicando esta técnica a los negocios, obtenemos mejores estrategias de marketing y mayores ventas.

El neuromárketing intenta predecir el comportamiento y la decisión final del consumidor.

¿Sabías que el 69% de las decisiones de compra se producen de forma inconsciente? Sí, es un porcentaje aplastante. Es por esto que las empresas que aplican el neuromárketing centran su estrategia en el subconsciente del consumidor.

Seguro que ahora mismo estarás pensando: “soy una persona lógica y con sentido común y mis decisiones de compra las tomo de forma racional”. ¿Estás seguro de esto?

Comprobémoslo con un ejemplo común: estás en una tienda de ropa y de repente ves una camiseta que te encanta, no paras de mirarla, te la pruebas, la quieres comprar sí o sí pero está un poco por encima de tu presupuesto y dudas si comprarla o no. En el fondo sabes que no la necesitas y además es algo cara, aun así te ha encantado y estás indeciso.

¿Cómo actúa tu cerebro en ese momento? Empieza a ofrecerte argumentos sobre por qué te conviene comprar la camiseta, seguro que a tu cabeza llegan frases como “no es tan cara”, “realmente no gasto tanto en ropa”, “me viene muy bien para el trabajo”, “me va a durar años, merece la pena la inversión”.

Y el resultado final es: que terminas comprando la camiseta. ¿Ha sido una decisión racional? No. ¿La necesitabas? No. ¿Por qué has terminado comprándola? Porque tu cerebro se ha justificado a sí mismo y se ha convencido de que esa decisión de compra ha sido de forma racional. Ha buscado razones lógicas para convencerse de que lo que hace es correcto.

Ejemplos de neuromárketing aplicados al consumo.

1.Los carros de la compra. este es el ejemplo más conocido por todos. En este caso el neuromárketing se aplica de dos formas distintas: por un lado en el tamaño de los carros, si te fijas, son de gran tamaño, esto hace que tu subconsciente tenga la necesidad de comprar más. Por otro lado, las ruedas siempre se giran hacia el lado izquierdo. Normalmente cuando vamos andando por los pasillos del súper, tendemos a mirar más los productos del lado derecho, es por esto que para compensar, las ruedas tiendan hacia el lado contrario, así podemos mirar a ambos lados.

2.Percepción olfativa. esta es la mejor estrategia de neuromárketing, la más eficaz. ¿Crees que en los supermercados el horno del pan está situado en medio de la tienda de forma casual? Obviamente no. Compraremos más fácilmente pan si olemos a pan recién hecho que si simplemente lo vemos colocado en el estante.

3.La localización de los productos. Las grandes superficies colocan los productos de primera necesidad lo más lejos de la entrada posible, de esta forma, para llegar a ellos tienes que recorrer toda la tienda viendo otros productos no tan necesarios pero mucho más apetecibles. El rey de esta estrategia: Ikea. Una vez que entras en una de sus tiendas, tienes que recorrerla entera, sino es prácticamente imposible salir de ella. Y ahí está la clave: cuanto más tiempo pase el consumidor en la tienda, más posibilidades de compra hay.

4.La situación visual. Colocar los productos más caros a la altura de los ojos, las golosinas y dulces en estantes más bajos o situar los snacs al lado de los refrescos… todo es neuromárketing.

5.Estrategias auditivas. En tiendas de moda joven es muy común escuchar música electrónica o de moda, en los supermercados música lenta, villancicos en diciembre… todas estas técnicas juegan con las percepciones y sensaciones del consumidor dependiendo de cuál sea su motivación. La música lenta hace que compres más tranquilamente y permanezcas más tiempo en el establecimiento, la música electrónica recuerda a los jóvenes la sensación de estar de fiesta…

6.Precios 0,99. Sí, todos sabemos que 9,99€ en realidad son 10€. Pero aun siendo conscientes de eso, nuestro cerebro tiende a comprar más los productos terminados en X´99 que en una cifra redonda.

7.Desorden en orden. Un ejemplo claro de esto son las rebajas, en rebajas es muy típico ver los productos desordenados, incluso amontonados. Esta forma de colocarlos unido a la palabra “rebajas” hace que nuestro cerebro lo asocie con bajo precio.

8.Jugar con lo visual. Nuestro cerebro tiende a mirar antes lo que le llama la atención visualmente, si una tienda quiere destacar un producto solo tiene que centrar la atención visual en él, tan simple como eso.

Después de leer este artículo seguro que se te ocurren otros ejemplos de neuromárketing. ¡Compártelos con nosotros! 🙂

¡Feliz semana!

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