Ser emprendedor es toda una aventura. Cuando trabajas por cuenta ajena es suficiente con preocuparte “solo” por hacer bien tu trabajo. Ahora que has decidido emprender, además de trabajar bien, tienes que estar pendiente de factores de los cuales antes no te preocupabas como son: el ahorro, la reducción de costes, la consecución de clientes o la forma de tributar correctamente. En resumen, tienes que ser una persona muy organizada para ser emprendedor y no morir en el intento.

Hoy te voy a hablar de los 3 problemas más comunes que tienen los emprendedores y aunque  a priori no parecen demasiado trascendentes, terminan siéndolo ya que corren el riesgo de pasar desapercibidos por su simpleza. Tenerlos controlados son la clave para que tu negocio salga adelante.

Problema: no tener la “obligación” de ir a la oficina regularmente te hace ser menos disciplinado. 

Algo que a muchos emprendedores les cuesta asumir es que ahora son sus propios jefes y que por encima de ellos no hay nadie que les “obligue” a ser disciplinados. En muchos casos, con el paso del tiempo la productividad baja y eso repercute en sus negocios.

Solución: ve a un Coworking

Ve a un coworking de forma regular. No es necesario alquilar una oficina mensualmente si ahora no puedes permitírtelo pero puedes fijar una hora diaria en tu calendario para ir a trabajar a tu coworking más cercano. De esta forma, tendrás una rutina diaria y no perderás ese espíritu de oficina. Con algo tan sencillo como esto, tu productividad se mantendrá a pleno rendimiento.

Problema: no disponer de la tecnología de una gran empresa.

Al comenzar tu negocio desde cero solo cuentas con tu propia tecnología y tus propios medios económicos para conseguirla (y ya se sabe que la tecnología es cara). Lo más probable es que necesites tecnología más completa de la que puedes permitirte en ese momento. Quizá tengas grandes ideas que no puedas llevar a cabo como te gustaría por no disponer de medios suficientes. Esto hará que la calidad de tus productos o servicios se vea afectada.

Solución: ve a un Coworking

Los coworkings están equipados con la tecnología más completa y a disposición de todos sus miembros. Tanto si vas una hora al día como si te decides por pasar allí toda tu jornada, podrás hacer uso de su tecnología consiguiendo tener las ventajas de una gran empresa. Bonus: en los Coworkings como Oficinas YA! disponemos de “La oficina en tu mochila” por el cual te enseñamos que apps y tecnología básica debes llevar en tu mochila para tener tu oficina siempre contigo.

Problema: no controlar adecuadamente los gastos. Disparar gastos fijos y variables.

Este es un problema muy habitual. Antes de comenzar con tu negocio lo tienes todo visualizado y crees que sabes perfectamente lo que necesitas y los gastos que tendrás. La realidad es que a los seis meses tus cálculos iniciales se habrán desvirtuado más de lo esperado. Los gastos fijos empezarán a ser mayores de lo que pensabas y terminarán por llevarse la mayor parte de tu presupuesto por lo que se hará complicado ajustar los gastos variables.

Solución: ve a un Coworking

Un punto clave de los coworkings es que sabrás de antemano el gasto fijo que tendrás y al comenzar el mes ya podrás saber con qué presupuesto cuentas para gastos variables o inversión, de esta forma te será mucho más fácil cumplir con tus objetivos. Otra ventaja añadida es que parte de esos gastos fijos serán compartidos con el resto de miembros del coworking por lo que gastos como (luz, agua, internet, tecnología…) serán bastante más reducidos que si tienes que hacerlos frente por tu cuenta. 

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